
Vivaldi nació a finales de los 80 como un sueño ambicioso entre las montañas, en la meseta de Meltina: una terraza natural suspendida a 1.200 metros entre Val Sarentino y Val Passiria, en la provincia de Bolzano, hogar de la vinícola más alta de Europa.
En este rincón remoto del Alto Adige, lejos de los grandes distritos espumosos, las oscilaciones térmicas naturales crean estaciones lentas y generosas. Los días soleados maduran las uvas con calma, mientras las noches frescas preservan aromas puros e mineralidad intacta. El aire cristalino de montaña, enriquecido por brisas alpinas, protege los viñedos heroicos – laderas empinadas y soleadas donde Pinot Noir, Chardonnay y variedades autóctonas alcanzan su máxima expresión.
Bajo la visión apasionada de Wolfgang Tratter, Vivaldi ha convertido la altitud en su rasgo distintivo, transformando los retos del terreno en una excelencia única. Cada espumoso método clásico Alto Adige nace de uvas de montaña seleccionadas con esmero, fermentadas con maestría y criadas al menos 24 meses sobre lías en botella, seguidas de degüelle manual tradicional.
¿El resultado? Burbujas de perlage finísimo y persistente; aromas nítidos de fruta madura, flores blancas y notas minerales volcánicas; frescura vibrante y estructura armónica. Evocan la energía rítmica de la montaña, en una armonía clásica reinterpretada en clave contemporánea.